Península de Yucatán

Península de Yucatán

Mucha gente cree que los mayas simplemente desaparecieron. Esto no es así. De hecho, en la Península de Yucatán de México la cultura maya sigue muy viva. Esta región del sureste fue el hogar de la civilización maya hasta que los españoles la conquistaron en el siglo XVI. Por ello, muchos residentes tienen ascendencia maya. Han mantenido su cultura, sus tradiciones y, en los pueblos pequeños, muchos aún hablan la lengua junto con el español.

Durante muchos años, la península de Yucatán no tuvo carreteras ni ferrocarriles que la conectaran con las demás zonas. Este aislamiento ha contribuido a la conservación de esta fuerte cultura maya en esta región. Una visita a esta zona es como una visita al pasado.

Tenga en cuenta que, a menos que se encuentre en la playa o en su hotel turístico, se considera grosero o impropio andar en traje de baño o con pantalones cortos. Además, recuerde que si las iglesias están en su itinerario, lleve algo que al menos le cubra los hombros.
Lugares de interés
En primer lugar, la mayoría de los viajeros viajan a la península de Yucatán para ver Chichén Itzá. Este lugar, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ha entrado recientemente en la lista de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo. Esta magnífica atracción es la mayor ciudad arqueológica de la civilización maya precolombina de toda la península. El monumento más famoso de Chichén Itzá es la Pirámide de Kukulcán, también conocida como El Castillo. Este templo-pirámide estaba dedicado a Kukulcán, el dios serpiente emplumada. Las esculturas de este personaje recorren los lados de la escalinata para que los visitantes las admiren. Dado que era habitual que los mayas construyeran templos sobre otros templos, los arqueólogos han podido encontrar templos interiores. Tenga en cuenta que no todas las zonas estarán abiertas. Muchas de ellas han sido acordonadas debido a la erosión y la destrucción de artefactos sagrados.

Si planea su viaje hacia finales de marzo o septiembre, tendrá la suerte de estar allí durante el Equinoccio. Este periodo en el que el sol está justo encima del ecuador es extremadamente importante en la cultura maya. Dependían de la astronomía y eso influyó en muchas de sus estructuras y arte. En Chichén Itzá, por ejemplo, cuando el sol se pone durante el Equinoccio, las sombras del dios serpiente recorren la pirámide de forma espectacular.

Si viaja apenas cuatro horas desde Cancún a la ciudad de Mérida, estará en lo que los lugareños llaman el «verdadero México». Esta ciudad colonial alberga un espectacular regalo de fin de semana en el centro histórico de la ciudad. Rodeada de catedrales mayas de ladrillo del siglo XVII, la zona se cierra a los coches y se inunda de escenarios, puestos de tacos y un estallido de cultura mexicana.
Actividades
Pero las maravillas de la península de Yucatán no están sólo en la superficie. La barrera de coral mesoamericana es la segunda más grande del mundo, justo después de la Gran Barrera de Coral. Al este de Yucatán es una delicia para los buceadores. Prepárese para una aventura de colores brillantes y peces fabulosos.
Comida y cena
Debido a la larga mezcla de la cultura maya y española, Yucatán tiene una mezcla única de sabores que ofrecer a cualquier turista. Hay varios platos que definitivamente querrá probar durante su visita. Los platos de pibli, comúnmente servidos con pollo, se cocinan a fuego lento en una hoja de plátano haciéndolo muy tierno y delicioso. Los Huevos Motulenos son pollo cocinado en zumo de naranja, una especia suave llamada achiote y plátanos. Los panuchos son un plato con frijoles negros, pavo, lechuga y cebollas encurtidas envueltos en una tortilla.

Tampoco querrá perderse el marisco de Yucatán. Sin embargo, tenga en cuenta que no es el tipo de marisco al que probablemente esté acostumbrado. Los platos más comunes en esta región son el pulpo y el cazón.

Muchos turistas se ponen nerviosos cuando comen en México, ya que los malos antecedentes han dado lugar a una mala reputación. Si lo que le preocupa es ponerse enfermo, una buena regla general es prestar atención a los lugares donde comen los lugareños. De todos modos, ellos siempre saben dónde está la mejor comida.
Transporte
Hay un sistema de autobuses que circula entre las ciudades principales y las más pequeñas. Ir en primera clase no es muy diferente a viajar en un tren europeo. Hay clases más baratas, pero tenga en cuenta que la seguridad tiende a disminuir con el precio. Además, recuerde que los servicios de primera clase hacen rutas más largas con menos paradas. Los de segunda clase pueden hacer una ruta local con paradas frecuentes.

Otra forma de ir entre ciudades es utilizar una combi. Se trata de un colectivo de taxis que resulta más barato que un solo taxi y suele ser más rápido que el autobús.

Los taxis son sin duda una opción incluso en las ciudades más pequeñas. Sin embargo, pueden no ser la mejor opción para las distancias largas. Alquilar un coche también es una opción viable, aunque hay que asegurarse de no dejar nunca objetos de valor en un coche aparcado.

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